Parte 4 - La buena gente
Todos somos humanos:
La buena gente tiene derecho a perder los nervios, tiene derecho al estrés, tiene derecho a pasar por un mal día, pero también tiene la obligación de ser consciente de las consecuencias de tales acciones, tiene la obligación de pedir perdón si fuese necesario y tiene la obligación de aprender de una situación que se escapa a su control mental. Debe minimizar estos momentos, si los mismos los produce la propia persona, aprender a que no ocurra, si los produce el entorno, analizar y obrar en consecuencia*.
Hay que dejarse notar en lo bueno y en lo bueno. Pasar mucho tiempo en el lado oscuro “no puede ser sano”.
* Personalmente creo que es preferible ponerse una vez rojo que cien amarillo. A cortar de raíz con la negatividad.